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¿Cuál es el tratamiento para la candidiasis oral?

En la cavidad oral hay una múltiple cantidad de bacterias orales y en menor cantidad, de hongos. En ocasiones, cuando el paciente se encuentra con el sistema inmunológico débil, el hongo puede multiplicarse y causar infecciones fúngicas.

La candidiasis oral ocurre cuando el hongo conocido como Cándida Albicans se multiplica en la cavidad oral y se puede presentar en niños, como también, en personas adultas. Esta infección es común y no suele ser perjudicial para la salud, pues tiene fácil tratamiento.

Existen múltiples factores de riesgo de la candidiasis oral, entre ellos se incluye la bajada de defensas del sistema inmunitario, la toma de ciertos medicamentos, el hábito tabáquico, el embarazo, el estrés o diabetes. Asimismo, también pueden ser causa de la candidiasis oral, la mala salud general, enfermedades sistémicas, infección por VIH o Sida, tratamiento de quimioterapia, ser portador de prótesis dentales, etc.

Síntomas de la candidiasis oral

Clínicamente, la candidiasis oral se presenta como unas lesiones aterciopeladas y blanquecinas en la boca y en la lengua. Bajo la mancha blanquecina podemos encontrar un tejido rojizo que puede presentar sangrado con facilidad.

Las lesiones pueden aumentar lentamente el tamaño y el número. Los síntomas que da lugar la candidiasis oral son múltiples. Entre ellos se incluye disfagia, es decir, dolor al tragar alimentos, como también, malestar oral, sensación de sequedad oral, dolor en los dientes, sabor desagradable de los alimentos, halitosis o mal aliento, etc.

Las lesiones pueden ser dolorosas y pueden presentar sangrado al cepillarlas. En ocasiones, se tiene que descartar que se trate de una infección fúngica de otro tipo, es por eso necesaria la buena evaluación por parte de un odontólogo especialista, como también, la posible realización de un cultivo del raspado de estas lesiones.

Tratamiento de la candidiasis oral

El tratamiento de la candidiasis oral depende de la gravedad de las lesiones y de su causa. En los casos más leves, el pronóstico de las lesiones suele ser bueno. En cambio, en los casos donde la causa subyacente de las lesiones está relacionada con el sistema inmunológico de la persona, la situación es de mayor gravedad.

Después de detectar que realmente se trata de unas lesiones producidas por la infección fúngica del hongo Cándida Albicans, es aconsejable la toma de ciertos medicamentos para combatir con la infección.

En los casos más leves está indicada la toma de algún probiótico que ayude al organismo a restablecer el equilibrio de la microflora oral. En los casos más graves, está indicada la toma de un antifúngico como la Nistatina para combatir de manera directa frente al hongo.

Asimismo, también está indicada la realización de enjuagues orales un par de veces a la semana y mantener un buen nivel de higiene oral para evitar que el hongo Candida Albicans se multiplique de nuevo en la cavidad oral.

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/tratamiento-la-candidiasis-oral/

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Sabor metálico en la boca: causas y soluciones

Es muy molesto percibir un sabor metálico en la boca, sintiendo un sabor a óxido o hierro presente mientras se comiendo como si no. Esta patología altera el sabor de todos los alimentos y dicha patología recibe el nombre de disgeusia

Este síntoma se puede presentar de manera aislada, como también, estar acompañado de otros. Puede tratarse de una patología pasajera, o incluso llegar a convertirse en un problema crónico. 

Las causas del sabor metálico pueden ser muy diversas e incluso en algunas ocasiones, es muy difícil llegar a determinar la causa. Entre las múltiples causan que pueden dar lugar a esta afección oral encontramos las siguientes. 

En primer lugar, la toma de ciertos medicamentos puede ser la razón del sabor metálico en la boca. Es aconsejable revisar el prospecto del medicamento y comprobar sus efectos secundarios. Generalmente, es debido a ciertos antibióticos orales, o bien, colutorios orales como la clorhexidina. Todo ello, es importante tenerlo en cuenta y comunicárselo a nuestro odontólogo de confianza. 

Uns acumulación excesiva de placa bacteriana o biofilm oral en nuestros dientes y encías puede provocar enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis. Ambas patologías inflamatorias desarrolladas por una falta de cepillado dental pueden alterar el sentido del gusto. 

También puede ser debido a un indicador de mala salud bucodental. Dentro de la misma boca podemos encontrar la causa del sabor metálico. Si no tenemos un buen cuidado oral, ni mantenemos un hábito correcto de higiene oral, podemos presentar esta afección. La presencia de un diente infectado o alguna patología oral no curada desde hace tiempo puede dar lugar al sabor metálico oral. En estos casos, es imprescindible acudir cuanto antes al dentista para que localice la causa del problema e indique el tratamiento más adecuado. 

Asimismo, los trastornos hormonales de la persona pueden dar lugar al sabor metálico oral. Especialmente durante el embarazo, aunque suele desaparecer al finalizar el primer trimestre de gestación. 

También debemos tener en cuenta los problemas respiratorios como posible factor causal de la alteración de la percepción del sabor. Un constipado, una alergia o una congestión nasal puede desencadenar un sabor metálico en la boca. Es importante acudir al médico para que indique la toma de ciertos medicamentos que permita recuperar el sentido del gusto. 

Por último, también tenemos que considerar la posibilidad de padecer alguna enfermedad sistémica como la diabetes, el cáncer, la insuficiencia renal, deficiencia de vitaminas, entre otras. Algunas enfermedades o tratamientos derivados pueden dar lugar a alteraciones del sabor del gusto. 

El principal tratamiento indicado ante esta patología es realizar una correcta higiene bucodental, complementado con el uso de colutorios orales que proporcionen un sabor refrescante y con propiedades antiinflamatorias. De esta manera, se consigue eliminar las bacterias orales y los restos de comida acumulados que pueden desarrollar el mal sabor. Asimismo, también es muy recomendable la toma de ciertos caramelos como los de menta, regaliz y eucalipto para disminuir la percepción del sabor metálico, la toma de frutas cítricas para estimular la segregación salival y mantener la boca bien hidratada. 

No obstante, es imprescindible acudir cuanto antes a nuestro dentista de confianza para que pueda evaluar la posible causa del sabor metálico y recomendar el tratamiento más adecuado. 

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/sabor-metalico-la-boca-causas-soluciones/

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Frenillo lingual corto: consecuencias y tratamiento

Los frenillos bucales son bandas de tejido conectivo fibroso, muscular o de ambos, cubiertos de una membrana mucosa situada en la línea media y de origen congénito. Existen tres frenillos: el labial superior, el lingual inferior y el lingual.

En general, los frenillos no suponen ningún problema oral. No obstante, puede haber casos de frenillos linguales son muy cortos y pueden dar lugar a una serie de problemas. La longitud del frenillo puede variar según cada individuo. Al nacer, uno presenta un frenillo lingual corto y delgado, y éste va aumentando de tamaño con su uso y aumento de su edad.

No obstante, existen casos en los que el frenillo lingual no crece con el crecimiento del niño y puede ocasionar una serie de complicaciones orales.

Consecuencias del frenillo lingual corto

Si el frenillo lingual es demasiado corto, se derivan una serie de afecciones orales. Primeramente, los movimientos linguales quedan restringidos, hecho que interfiere enormemente en la capacidad de masticación, habla y pronunciación de la persona. Como también, dificultad en la deglución, ulceraciones linguales y problema de desarrollo de los maxilares.

Presentar el frenillo lingual corto también se conoce como anquiloglosia lingual, es decir, cuando la lengua presenta menor movilidad de lo normal. Esta condición, desencadena problemas en muchos ámbitos de la funcionalidad oral.

Primeramente, el no poder elevar la lengua lo suficiente, determina grandes dificultades en el lenguaje, especialmente en la pronunciación de determinadas consonantes. Es importante en estos casos acudir a la consulta de un logopeda para mejorar dicha dificultad.

El frenillo lingual corto también da lugar a trastornos en los procesos de masticación y deglución de la persona, pues la lengua presenta menor movilidad y limita enormemente sus habilidades. Asimismo, presenta problemas en la retención protésica, y da lugar a un diastema interincisal inferior (entre los dos dientes incisivos inferiores).

El frenillo lingual corto da lugar a serios problemas durante la lactancia, pues el bebé tiene menor habilidad a la hora de extraer leche.

Asimismo, el frenillo lingual corto puede dar lugar a la aparición de lesiones en los dientes más próximos a su inserción, es decir los dientes incisivos inferiores, como también, provocar alguna lesión en la encía como desgarros.

Tratamiento del frenillo lingual corto

Cuando la longitud del frenillo es ligeramente inferior a lo normal, cabe la posibilidad de dar solución al problema mediante un tratamiento de logopedia, y así poco a poco ir aumentando la movilidad lingual.

No obstante, en los casos más severo es necesario realizar un tratamiento quirúrgico llevado a cabo por un cirujano especialista. Esta cirugía recibe el nombre de frenectomía lingual y se lleva a cabo bajo anestesia general.

Generalmente, no comporta grandes complicaciones dicha intervención, sin embargo puede haber casos de mucho sangrado, inflamación o infección lingual, entre otras.

Finalmente, es muy recomendable realizar ejercicios con un logopeda durante el postoperatorio, a partir de las 24 primeras horas pasadas. Siempre controlar que no haya síntomas de dolor e inflamación fuera de lo normal durante los días posteriores y realizar un control a los 7 días para evaluar la correcta cicatrización y curación de la zona.

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/frenillo-lingual-corto-consecuencias-tratamiento/

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Encías blancas: causas

La encía es el tejido mucoso fibroso que recubre l base de los dientes para protegerlo del ataque de las bacterias orales. Clínicamente, se puede identificar una encía sana sin ningún tipo de patología, a aquella encía que presenta un color rosado pálido. Por lo general, cualquier cambio de color o aspecto de la encía, puede ser un indicio de enfermedad.

La tonalidad de las encías puede variar en función del grado de higiene dental del paciente, su pigmentación racial, o la salud del paciente. El color de las encías puede presentarse de color rojo, negro o blanco. Cuando las encías pasan a un color pálido, con manchas blanquecinas o presentan alguna alteración, es importante acudir de manera precoz al dentista de confianza para que evalúe la causa del síntoma. 

Existen múltiples factores que pueden influir en el cambio de color de las encías. Puede que en algunos casos no tenga mucha importancia, pero en cambio, en otros casos puede suponer algún riesgo que requiere de la evaluación y atención de un odontólogo especialista. En este artículo vamos a hablar acerca de las posibles causas que dan lugar al color blanco de las encías. 

Causas de las encías blancas

Una de las principales causas de las encías blancas es el acúmulo de placa bacteriana. La placa bacteriana es un acúmulo de bacterias orales y restos de comida que se depositan sobre los dientes y las encías, causando manchas blanquecinas. Es imprescindible eliminar mediante el cepillado dental rutinario esta placa bacteriana, pues es el principal factor causante de patologías orales como la caries o las enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis. 

Otro factor que puede dar lugar al color blanquecino de las encías es la aparición de aftas o úlceras bucales. Las aftas orales se presentan clínicamente como una ampolla o mancha blanquecina que puede ser dolorosa y presenta molestias durante el habla o la masticación. Las aftas bucales pueden aparecer debido a prótesis mal ajustadas, estrés, déficit de vitaminas, etc. Normalmente, suelen desaparecer a los pocos días, si no es así, es aconsejable acudir al dentista para que las evalúe. 

También podemos encontrarnos ante dos afecciones orales que pueden dar lugar al color blanquecino de las encías como lo son: el liquen plano oral y la candidiasis oral

El liquen plano hace referencia a una enfermedad mucocutánea inflamatoria crónica, que se presenta clínicamente como una lesión blanquecina y se asocia a un descenso del sistema inmunitario o bien a una reacción alérgica. Las lesiones de liquen plano pueden causar úlceras orales y son dolorosas y dan lugar a sabor metálico oral. Por otro lado, la candidiasis oral es una infección causada por un hongo, conocido como Cándida Albicans, y se manifiesta como la aparición de placas blanquecinas en la encía. Estas lesiones aparecen primero en la cara interna de las mejillas y luego pueden extenderse por otras regiones orales. 

Asimismo, la deficiencia de hierro en sangre, como es el caso de la anemia ferropénica, también puede ocasionar la presencia de encías pálidas, inflamadas y con sangrado. Esta condición debe ser evaluada por un médico especialista e indicar el tratamiento más adecuado, normalmente mediante suplementos ferropénicos. 

De manera que, en caso de presentar cualquier alteración de la tonalidad o el aspecto de la encía, es imprescindible acudir a nuestro dentista de confianza para que pueda realizar un correcto diagnóstico de la lesión y posteriormente, indique el tratamiento más adecuado. No obstante, es muy importante adquirir unos buenos hábitos de higiene oral para poder prevenir la aparición de patologías que puedan comprometer a nuestra salud oral y general. 

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/encias-blancas-causas/

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Las causas de morderse las uñas y sus consecuencias dentales

La onicofagia o hábito de morderse las uñas afecta al 45% de los niños y al 10% de los adultos. Es un hábito nocivo que suele empezar entre los 4 y 6 años y aumenta hasta los 11 años. Es importante tener conocimiento de las causas y afecciones negativas a nivel de salud oral y general que comporta dicho hábito para poder tomar conciencia de los graves problemas que puede acarrear. En este artículo vamos a explicar las principales causas y consecuencias dentales que acompañan al hábito de morderse las uñas.

Causas de la onicofagia

El hábito de morderse las uñas está presente principalmente en personas con estado de ansiedad, de angustia, de agresividad u obsesión. Cualquiera de estos estados psicológicos puede desencadenar inconscientemente el hábito de morderse las uñas. Especialmente frecuente durante algún periodo de dificultad, de presión, de difícil situación laboral o escolar (exámenes), entre otros.

Consecuencias dentales de la onicofagia

El hábito de morderse las uñas da lugar a una alteración de la anatomía de la uña, se torna más ancha y corta, y se forman pequeñas heridas alrededor pudiendo llegar a deformar la uña.

Dentro de las múltiples consecuencias que lleva consigo este hábito debemos resaltar la cantidad de gérmenes y bacterias que se llevan a la boca, pues debajo de las uñas se acumula mucha suciedad. Este suceso, puede dar lugar a la aparición de una serie de infecciones y enfermedades tanto a nivel de salud oral como general, sobretodo en el tracto digestivo y en las heridas de los dedos. Asimismo, la deformidad de las uñas puede llegar a afectar a la apariencia personal, ofreciendo una imagen de nerviosismo e inseguridad de uno mismo ante los demás.

Por otro lado, nos encontramos ante una serie de afecciones a nivel estético. Las manos, los labios y los dientes se ven afectados por el hábito de morderse las uñas. Puede llegar a alterarse la forma de los dientes, como también, el plano de oclusión, las encías y las propias uñas.

Concretamente, como consecuencia de morderse las uñas, a nivel dental se produce un degaste del tejido dentario. Los dientes más afectados son los dientes más anteriores superiores e inferiores, clínicamente conocidos como los incisivos. En este grupo dentario se producen pequeñas microfracturas en el borde incisal (borde inferior de los incisivos). Asimismo, la presión que se ejerce sobre los dientes al morderse las uñas puede causar un desplazamiento dentario, como también, apiñamiento dental, que deberá ser corregido con ortodoncia.

También se pueden lesionar las encías, pues se pueden clavar pequeños trozos de uña, llegando a crear inflamación y enfermedades periodontales como la gingivitis y la periodontitis.

Por último, puede originar trastornos en la articulación de la mandibular dada la posición forzada de la mandíbula a la hora de realizar el hábito de morderse las uñas.

De manera que, una vez hemos visto la serie de consecuencias y afecciones negativas que acarrea este hábito, es imprescindible ponerle fin cuanto antes. Es muy recomendable realizar un tratamiento multidisciplinar en algunos casos, entre el odontólogo y el psicólogo especialista para conseguir cesar el hábito de manera satisfactoria. Como también, es importante acudir a la consulta dental para ser evaluados de manera rutinaria por nuestro dentista de confianza.

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/las-causas-morderse-las-unas-consecuencias-dentales/

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¿Por qué hay dolor tras una endodoncia?

La endodoncia de un diente, también conocida como tratamiento de conductos o matar el nervio, hace referencia al procedimiento que consigue eliminar el tejido pulpar (nervio y vasos sanguíneos) infectado de los conductos de la raíz del diente, y posteriormente, rellenar y sellar los conductos radiculares con un material específico.

De manera que, la gran mayoría de dientes después de ser endodonciados, no vuelven a presentar signos u otros síntomas de dolor. Lo más normal, es presentar una ligera molestia o cierta sensibilidad en la zona tratada durante un rato, ya que el dentista ha anestesiado y manipulado el diente y su tejido circundante.

Sin embargo, podemos encontrarnos con situaciones en las que el diente pueda presentar algún dolor o inflamación una vez transcurrido el tiempo de proceso de curación natural del cuerpo.

Una de las posibles causas, puede ser el hecho de que no se haya conseguido eliminar todo el tejido pulpar infectado del diente en el momento de la endodoncia. Esta desinfección incompleta del nervio puede deberse a la imposibilidad de acceder a zonas anatómicamente difíciles del diente, como, por ejemplo, calcificaciones de los conductos de la raíz o curvaturas acentuadas de las mismas.

Otras veces, puede ser debido a la presencia de conductos accesorios, que no han sido localizados ni desinfectados durante la endodoncia, como también, la presencia previa de una infección severa, que indique la realización de más de una sesión para llegar a desinfectar el diente completamente.

En estos dos casos descritos, se debe proceder a realizar un tratamiento conocido como reendodoncia, que consiste en el retratamiento del nervio del diente, para asegurarnos de limpiar correctamente la totalidad de tejido infectado que presente.

Asimismo, una situación que podemos encontrarnos es la presencia de fisuras o fracturas del diente endodonciado. Este hecho puede ser debido a la mayor debilidad y menor resistencia que presenta el diente una vez endodonciado frente a las fuerzas de la masticación. De manera que, el diente es más susceptible a la rotura y consecuentemente, puedan colonizar bacterias que pueden reavivar una infección o bien, según el tipo de fractura, se debe optar por la extracción del diente.

Finalmente, es importante llevar a cabo un buen control del diente que ha sido endodonciado, para poder realizar el tratamiento indicado de manera precoz, y no esperar a que la infección progrese y el diente pueda encontrarse gravemente afectado.

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/dolor-tras-una-endodoncia/

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¿Qué es la sinusitis de origen dental?

Las lesiones inflamatorias que afectan a los senos paranasales reciben el nombre genérico de sinusitis y pueden localizarse en las cavidades sinusales, haciendo uso de la vía nasal, bucal u odontógena. En este artículo, vamos a comentar la a sinusitis odontógena de origen dental.

La sinusitis odontógena hace referencia a la inflamación de la mucosa que cubre los senos paranasales debido a una comunicación bucosinusal.

El seno maxilar posee una forma irregular y se encuentra localizado de manera próxima a las raíces de los dientes molares y premolares superiores. En ocasiones, las raíces de estos sientes pueden proyectarse hacia el interior del seno maxilar.

De manera que, cualquier afectación de estos dientes puede comprometer a las cavidades paranasales por su estrecha comunicación.

Origen de la sinusitis maxilar de origen dentario

Como posibles causas dentarias de la sinusitis maxilar encontramos los abscesos periapicales, infección periapical crónica, lesiones periodontales extensas o perforaciones del piso (suelo) o mucosa que recubre el seno maxilar durante una extracción dental.

Asimismo, pueden contribuir como causa las raíces dentarias y cuerpos extraños que se introducen en la cavidad durante la realización de maniobras quirúrgicas cercanas a los senos maxilares. No es necesario que el diente este infectado en el momento de la extracción para dar lugar a una sinusitis maxilar. Es muy probable que, alguna infección introducida desde la cavidad oral pueda ocasionar la sinusitis.

Dentro del grupo de otros factores causales de la sinusitis maxilar no odontógena, podemos encontrar: el resfriado común, enfermedades exantematosas, alergias, obstrucción nasal, anormalidades mucociliares etc.

Los senos maxilares pueden estar afectados por un gran número de agentes infecciosos (virus, bacterias y hongos). Las dos bacterias más frecuentemente causantes de la sinusitis son el Streptococcus pneumoniae y Haemophilius influenzae. Se pueden clasificar según su duración o curso clínico de la patología en: sinusitis aguda (días o semanas) o sinusitis crónica (semanas o meses).

La sintomatología clínica de la sinusitis odontógena consta de congestión u obstrucción nasal, faringitis, dolor ocular, secreción nasal patológica y cefalea, halitosis o mal olor del aliento, disgeusia o alteración de la percepción del gusto, entre otras.

Tratamiento de la sinusitis maxilar odontógena

El principal tratamiento ante la sinusitis maxilar de origen dentario es extraer toda la patología e inflamación del seno maxilar y cerrar aquella lesión que ha dado entrada a la infección mediante un procedimiento quirúrgico.

Es importante la intervención de un odontólogo especialista para que desbride bien la infección dentro del seno maxilar. En los casos donde encontramos la raíz dentro del seno maxilar, es necesario el abordaje quirúrgico para extraerla y posteriormente, cerrar la comunicación. Previamente, es necesario un buen examen clínico y radiográfico para su mejor abordaje.

Asimismo, es imprescindible un tratamiento antimicrobial mediante la administración de fármacos como los antibióticos Amoxicilina o Ampicilina, ambos son efectivos y seguros.

Como también, una terapia de apoyo mediante gotas nasales de solución salina, descongestionantes y antiinflamatorios.

Para finalizar, siempre es muy importante tener un control regular con el dentista de la zona donde se ha realizado cualquier extracción dental como también, de algún síntoma de dolor u otro, que nos haga sospechar de cualquier posible interferencia con la curación normal de la zona.

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/la-sinusitis-origen-dental/

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¿Qué es el esmalte dental y cuál es su composición?

El esmalte dental es el tejido más duro del organismo y constituye la capa más externa del diente. Se localiza en la totalidad de la corona dental, es decir, la parte visible del diente y se encuentra en contacto con el medio bucal.  

El esmalte maduro está compuesto por un porcentaje elevado de matriz inorgánica, cristales de hidroxiapatita (el mineral más duro del cuerpo humano), con minerales de calcio y fosfatos que le ofrece mayor resistencia. El esmalte tiene origen ectodérmico, acelular, avascular y sin inervación. El espesor máximo del esmalte es entre 2-3mm.  El esmalte se relaciona con el medio bucal en su superficie externa, con la dentina (capa intermedia del diente) y con el cemento su parte cervical de la corona, es decir, en el cuello dentario donde se inicia la raíz.

Entre las propiedades físicas del esmalte encontramos su elevada dureza gracias a su alto contenido mineral y organización de los cristales. El color varía entre el blanco amarillento a gris, presenta translucidez, escasa permeabilidad y alta radiopacidad. De manera que, el color de la capa subyacente al esmalte, es decir, la dentina, es la que determina el color al diente y se trasluce a través del esmalte.

El esmalte está compuesto químicamente por un 1% de matriz orgánica, un 3% de agua y un 96% de matriz inorgánica. Histológicamente, el esmalte está constituido por una unidad estructural básica conocida como el prisma del esmalte que forma la matriz extracelular mineralizada. En cambio, la zona de la periferia de la corona dental y la zona de unión esmalte-dentina, están constituidas por esmalte aprismático.

Con el paso del tiempo, el esmalte sufre un desgaste fisiológico normal, producido por las fuerzas de la masticación. Este proceso de desmineralización del diente puede verse agravado diferentes factores como, por ejemplo, el consumo de cítricos u otros alimentos o bebidas ácidas, con alto contenido de azúcares como los refrescos etc.

La desmineralización del diente aumenta la susceptibilidad del mismo a originar caries u otras patologías dentarias. Este proceso deja los dientes en ausencia de su principal capa de protección e indefensos ante el ataque de las bacterias. El metabolismo de las bacterias orales da lugar a unos productos ácidos que atacan a los dientes, de manera que sin la capa resistente de esmalte, éstos se encuentran más propensos a desarrollar caries dental.

Los especialistas de nuestra clínica dental Estudio Dental Barcelona aconsejan en estos casos insistir y tomar conciencia de la importancia que tiene el tener buenos hábitos de higiene oral diaria para mantener limpios los dientes y protegerlos del ataque de las bacterias.

Asimismo, aconsejan la utilización de pastas dentífricas fluoradas, pues el flúor es un componente que tiene propiedades antimicrobianas remineralizante del diente, de manera que, lo protegen y refuerzan su capa de esmalte. Como también, recomiendan realizar limpiezas orales profesionales en clínica dental anualmente, para poder extraer en profundidad la placa bacteriana y el cálculo que se deposita en los dientes y en la encía con el paso del tiempo. Todo ello es muy importante para poder conservar a largo plazo en el mejor estado nuestra dentadura y tener un cuidado de nuestra salud oral y general.

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/esmalte-dental-composicion/

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¿En que consiste la operculitis y cuál es su tratamiento?

La operculitis hace referencia a la inflamación del tejido gingival que recubre la corona de un diente que tiene que erupcionar.  

Puede ser por causa de una mala posición del diente en erupción incompleta y muy frecuentemente localizada en los terceros molares, o también conocidas como, muelas del juicio. Esta inflamación sobre todo se presenta en adolescentes o jóvenes adultos, el género es indiferente.

El cuadro clínico de esta patología oral se presenta con un enrojecimiento de la zona de la encía del diente afectado, cursa con dolor y halitosis, es decir, mal olor del aliento. Asimismo, puede haber dolor a la apertura y al cierre mandibular, como también, el paciente puede presentar fiebre, deshidratación, dolor en el oído y las amígdalas, y tumefacción e hinchazón de la mejilla.

Tratamiento de la operculitis dental

El tratamiento indicado ante la operculitis dental es una limpieza higiénica minuciosa de la zona por parte del paciente. Para ello puede utilizar un cepillo dental suave y masajear dicha zona, eliminando las bacterias y los restos alimentarios acumulados que dan lugar a la inflamación de la zona.

El cepillado dental puede provocar sangrado que favorecerá a la limpieza e irrigación de la zona, aliviando el dolor. El odontólogo especialista se encarga de irrigar la zona con agua caliente para eliminar la posible suciedad acumulada en la zona y seguidamente, se procede a irrigar la parte interna del opérculo con antiséptico. El antiséptico más comúnmente utilizado es la Clorhexidina, que tiene muy buenas propiedades antimicrobianas y desinfectantes.

Si el opérculo supura pues, en algunos casos es necesario realizar una incisión y drenaje de la infección. El odontólogo indica la pauta de antibiótico si se sospecha y hay síntomas indicativos de infección. Es muy importante combatir la infección correctamente, pues de no solventar esta situación, la infección puede expandirse hacia otras zonas de la región orofacial o hacia la vía respiratoria.

Si el diente afectado es el tercer molar, es decir, una muela del juicio se procede a extraer el opérculo con el diente. Asimismo, en muy pocos casos, si el diente presenta operculitis de manera repetida, también se debe proceder a la extracción del mismo.

Para finalizar, es importante acudir a revisiones periódicas al dentista, para tener un control regular de las posibles anomalías que puedan aparecer en los dientes que puedan comprometer al reto de estructuras orales y a la salud en general. También es imprescindible llevar a cabo una buena rutina de higiene oral para poder prevenir cualquier tipo de patología, reducir el número de caries dental y lograr mantener en el mejor estado posible nuestra dentadura a largo plazo.

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/consiste-la-operculitis-tratamiento/

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¿Qué son los quistes odontogénicos y cuál es su tratamiento?

El 90% de los quistes de los maxilares son odontogénicos, éstos se desarrollan a partir de los restos epiteliales dentales, y provocan reabsorción ósea que permite el crecimiento del quiste.

En ocasiones una recidiva del quiste en forma de infección aguda puede destruir el hueso y provocar signos externos como deformidad ósea, de desplazamiento de los dientes vecinos o movilidad dentaría. En la mandíbula, pueden desplazar progresivamente el paquete vasculonervioso dental inferior, y causar parestesia del nervio (ausencia de sensibilidad) en ciertos casos.

El crecimiento de los quistes odontogénicos es lento, y puede llegar a perforar las corticales óseas. En casos más extremos, pueden llegar a causar una asimetría facial.

El quiste odontogénico se puede presentar a cualquiera edad y no tienen preferencia según el género, por lo que pueden afectar a cualquier persona. Cabe diferenciar entre dos tipos de quistes odontogénicos, que se identifican según el método de su formación. La  OMS lo clasifica en estos dos tipos: los quistes de desarrollo, que son aquellos que proliferan de restos epiteliales bajo estímulos desconocidos y los quistes inflamatorios, que proliferan en el epitelio bajo estímulos inflamatorios.

En su inicio, los quistes odontogénicos no suelen provocar ningún dolor, son asintomáticos, por lo que suelen ser detectados en radiografías de rutina. No obstante, en los casos más graves, hay algunos que sí presentan síntomas claros como la expansión de las corticales óseas o el propio movimiento dentario.

Tratamiento de los quistes odontogénicos

El tratamiento indicado para los quistes odontogénicos es la cirugía para eliminarlo de forma completa. Esto debe ser realizado por un dentista especialista en cirugía oral o maxilofacial.

Además de destruir el hueso maxilar y de la mandíbula, el epitelio quístico puede desarrollar una lesión maligna. Por este motivo, es necesario acudir cuanto antes a un especialista cirujano oral para que valore el tratamiento más indicado.

En definitiva, existen muchas variedades de quistes bucales, la gran mayoría no suelen ser tumorales o malignos, pero sí merecen una importante atención para evitar riesgos y complicaciones que pueden significar un problema grave.

 

FUENTE: https://estudidentalbarcelona.com/los-quistes-odontogenicos-tratamiento/