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Un estudio encuentra que la cirugía de trasplante facial mejora el habla en pacientes con traumas faciales graves

(Fotografía: Azret Ayubov / Shutterstock)

NUEVA YORK, EE. UU .: El trasplante facial es una de las cirugías de reconstrucción facial más extensas disponibles. El procedimiento implica el reemplazo parcial o total de los nervios, músculos y estructuras esqueléticas de la cara, la cabeza y el cuello utilizando tejido donante. Un nuevo estudio de caso realizado por la Escuela de Cultura, Educación y Desarrollo Humano Steinhardt de la Universidad de Nueva York encontró que la cirugía de trasplante facial en un paciente que había experimentado un trauma facial grave mejoró la producción del habla.

“Nuestros hallazgos brindan una ventana al complejo proceso de recuperación luego de una reconstrucción facial importante y sirven como una base importante desde la cual podemos comenzar a entender cómo el trasplante facial puede mejorar la producción del habla antes de la operación”, dijo la Dra. Maria I. Grigos, autora principal Del estudio y profesor asociado de la universidad. “Entre los muchos patrones notables observados, encontramos que el paciente mostraba un control más flexible del movimiento facial mientras se adaptaba a las estructuras trasplantadas”.

Usando el seguimiento óptico, una forma de tecnología de seguimiento de movimiento, Grigos y su equipo pudieron examinar de primera mano cómo el procedimiento de trasplante facial alteró el movimiento de la cara y contribuyó a mejorar la producción del habla. Los investigadores compararon los datos del paciente del estudio de caso (una víctima masculina que había sufrido quemaduras de tercer y cuarto grado y una pérdida importante de tejidos blandos en un incendio) con los datos de cuatro hombres adultos sanos (controles).

La producción del habla y los movimientos faciales del paciente se examinaron una vez antes del procedimiento y cuatro veces en los 13 meses posteriores al procedimiento. Los movimientos de los labios y las mandíbulas del paciente, así como la inteligibilidad de su habla, se compararon antes y después del trasplante y luego se rastrearon durante el período de recuperación.

El estudio descubrió que la inteligibilidad de su habla variaba a lo largo del período de estudio y se restableció al estado de control siete meses después del trasplante. El desplazamiento de la mandíbula y la apertura del labio en el plano vertical aumentaron significativamente con el tiempo para las tareas no verbales y del habla. Los cambios en los movimientos de los labios horizontales a lo largo del tiempo fueron mínimos. La variabilidad del movimiento de la mandíbula y los labios fluctuó con el tiempo y fue mayor que la de los controles a los 13 meses posteriores al trasplante.

“Los notables cambios que capturamos en este paciente reflejan los múltiples procesos involucrados en la reintegración del control neuromuscular y en el aprendizaje de nuevas estrategias durante el período de recuperación. “Tal adaptabilidad es un indicador positivo de que el tratamiento para mejorar la producción del habla puede ser una cirugía de trasplante post-facial efectiva”, continuó Grigos.

El estudio, titulado “Cambios en el control articulatorio antes y después del trasplante facial: reporte de un caso”, se publicó en la edición de febrero de 2019 de la revista Journal of Speech, Language and Hearing Research.

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